TEMPLOS PTOLEMAICOS

Autor: Fernando Conde Torrens

 

 

        Hoy nos toca el Templo de la diosa Hator en Dendera. Sobre los restos de un Templo anterior, incluso tal vez tan antiguo como de la época de Keops, muy "recientemente", estamos en Egipto, es decir, en el siglo I A.C., se comenzó a construir en Dendera el Templo que sería dedicado a la diosa Hator. A la diosa Hator se la representa con forma de mujer o también de vaca. Cuando adopta forma humana en la representación, lleva sobre la cabeza dos enormes cuernos y, entre ellos, el disco solar divino. 

        Hator era la diosa de la monarquía, del amor, de la maternidad y de la regeneración tanto del sol como de la luna. El antiguo creía que cuando el sol se ponía, se iba y moría. Al día siguiente debía nacer de nuevo. Pero ahí estaban la diosa Hator y el Faraón para hacer que el sol naciera de nuevo. Y siempre lo lograban; lo que probaba que eran muy buenos en lo suyo. En la India antigua, entre los brahmanes, los sacerdotes debían hacer cada atardecer un altar de manera determinada, que sólo ellos sabían, para lograr que el sol volviera a lucir al día siguiente. Y también lo lograban siempre, por la misma razón.

        Así como el templo se visita partiendo del exterior, al construcción era al revés: Lo primero que se construía era la capilla del dios, en este caso de Hator. Esta se empezó a construir el año 80 A.C., poco antes de que Egipto cayera bajo la sandalia romana. La sala hipóstila anexa se terminó de construir bajo Augusto. Como estamos en el templo de Hator, las columnas serán hatóricas, con la cabeza de la diosa haciendo de capitel. Para recordar su naturaleza y que no se la confunda con un ser humano cualquiera, la diosa muestra en los capiteles unas orejas de vaca a ambos lados de la cabeza.

        El esquema será el mismo que el del Templo de Horus en Edfu, pero sin pilono y sin columnas en el patio exterior. Como se ve, conforme pasa el tiempo los Templos se simplifican. Es que falla el impulso. Ya puede imaginar el lector lo que le interesaba a Augusto la diosa Hator, la medio dama, medio vaca. La estructura del conjunto de los Templos de Dendera puede verse en el plano que sigue.

        En el centro y en negro, el Templo principal. A su alrededor, varios Templo menores y los "mammisi", o Casas del Nacimiento, de los que hablaremos al terminar nuestras visitas turísticas. Como se aprecia, el plano es idéntico al de Edfu, con la simplificación mencionada. El patio exterior, aquí indicado, falta y lo que veremos al acercarnos es directamente la pared de la primera sala hipóstila. Con el plano a la vista, sitúese mentalmente el lector en la primera sala de columnas, o hipóstila. Vaya por el pasillo central y cuando ha dejado atrás dos filas de columnas y sólo le falta una, tuerza a la derecha. Deje atrás otras dos columnas y ahora párese y gírese en redondo. Al fondo se ve una puertecilla. Perfecto. Ahora quédese ahí plantado, como un pasmarote, y, al final de este artículo, recuerde su posición. 

El recinto sagrado de Dendera.

 

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