LA
ESFINGE
La Gran
Esfinge se realizó tallando un montículo natural de roca caliza en la meseta de
Giza. Tiene una altura de unos veinte metros, midiendo el rostro más de cinco
metros. La cabeza podría representar al faraón Kefrén,
teniendo el cuerpo la forma de un león. En épocas antiguas estaba pintada en
vivos colores: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes
que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules. Sus dimensiones principales
son: unos 72 metros de longitud, veinte de altura y catorce de anchura.

Fue
identificada con el dios extranjero Horum, y con el
dios egipcio Horus como Hor-em-Ajet, o Harmajis,
"Horus en el horizonte". Hasta la fecha,
los arqueólogos han mantenido que este monumento fue construido hace unos 4500
años en honor del faraón Kefrén, pero en opinión de otros
estudiosos, la figura es mucho más antigua, conclusión a la que han llegado
estudiando la erosión que presenta la esfinge. Posiblemente representaba la
imagen de un león.
En época de
Tutmosis IV, en la “Estela del Sueño” erigida frente
a ella, se describe la promesa que le hizo en un sueño: Sería elegido rey si
despejaba la arena que la cubría.